Estás más irritable últimamente, las cosas que antes te interesaban ya no te aportan nada, has ganado o perdido bastante peso, duermes menos (o más)...
Si a veces crees que te falta el aire, o tienes sudores, temblores, opresión en el pecho, palpitaciones, sensación de mareo, frío o calor repentinos,...